Actividad inicial :Pequeño cuestionario para conocer las prácticas de evaluación frecuentes en mi contexto
https://docs.google.com/forms/d/1_en_p-sfM60sKiB8imv8JIATKuDQADMby_oJhJCRn9U/viewform
¿Qué cambios crees que hay que realizar en nuestra práctica evaluadora cuando usamos el ABP?
Puesto que el ABP busca tanto el aprendizaje como el desarrollo de la capacidad
de aprendizaje autónoma de los estudiantes, las dos formas de evaluación son cruciales
cuando se utiliza esta metodología. Adoptarla, por lo tanto, implica tomar la
responsabilidad de modificar sustancialmente la evaluación, de manera que ésta refleje
tanto el aprendizaje de los estudiantes, referido específicamente a las modalidades de
aprendizaje que persigue el ABP, como el proceso de aprendizaje.
¿Cuándo se evalúa?: En el ABP la evaluación tiene lugar a lo largo de todo el proceso, es decir, tanto durante la realización de la tarea y al finalizar la misma.
¿Qué se evalúa?: Por una parte, los contenidos de aprendizaje incluidos en los problemas con los que se trabajo. En palabras de Dochy, Segers y Sluijsmans (1999), la evaluación debe ir más allá de la medida de la reproducción del conocimiento, ya que las pruebas tradicionales no son apropiadas para formas de aprendizaje que se refieren a la resolución de problemas, la construcción de significados por parte del estudiante y el desarrollo de estrategias para abordar nuevos problemas y tareas de aprendizaje. Es necesario, por tanto, que la evaluación incremente el uso de diversos tipos de elementos para cuya solución los estudiantes tengan que interpretar, analizar, evaluar problemas y explicar sus
argumentos.
¿Cómo se evalúa?: Los múltiples propósitos del ABP traen como consecuencia la necesidad de una variedad de procedimientos de evaluación que reflejen los objetivos perseguidos en su totalidad. Por lo tanto, se recurre, por supuesto, a exámenes escritos, pero también prácticos, mapas conceptuales, evaluación de pares, evaluación del tutor, presentaciones orales e informes escritos.
¿Quién evalúa?: Todos los implicados. El profesor, por una parte, pero también los estudiantes y el grupo. El profesor puede recurrir a la evaluación continua de todos los problemas que se han trabajado, pero también a una evaluación final al final del curso. El tutor, por otra parte, evalúa, también de forma continua, la participación en el grupo, la implicación en el trabajo de los problemas, el trabajo desarrollado y los resultados obtenidos en el curso de la tarea; igualmente, evalúa el trabajo grupal. El estudiante, finalmente, lleva a cabo su propia autoevaluación (de su aportación al trabajo del grupo, de su implicación y toma de responsabilidad), así como la evaluación del grupo con el que trabaja como equipo. Y evalúa también al tutor al final de cada caso, con el fin de facilitar la retroalimentación al tutor sobre cómo es percibida su actuación por el grupo y arbitrar, si es necesario, propuestas que se ajusten a las demandas y necesidades del grupo. Finalmente, puede también evaluar al experto al final de curso para valorar su intervención y el valor de su aportación al grupo
¿Sirve la evaluación tradicional para el ABP?
No sirve la evaluación tradicional para el ABP
Tarea de la unidad quinta:
Actividad 1
Rúbrica de mi proyecto
Actividad 2:
Diseñar una línea del tiempo de mi proyecto: qué momentos tomarás datos para la evaluación, qué quiero evaluar y qué tipo de evidencias quiero obtener.

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